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Mostrando entradas de abril, 2016

¿Conoces a Pumuky Viajero?

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Conocimos a Pumuky Viajero en un mercadillo de Liubliana, más o menos por el ecuador de un interraíl. El lugar, a orillas del Ljubljanica, era uno de esos caleidoscopios de formas y colores, que tanto le gustaban captar a Eva. El caso es que Mária se dedicaba a inspeccionar por su cuenta, como la niña pequeña que es, cada vez que nosotros nos dábamos a la fotografía. Entre eso y que estaba buscando su regalo para su hermano y su cuñada, se dejó perder entre las artesanías    Lo suyo fue amor a primera vista. Pumuky le miró con sus ojos redondos y le sacó su lengua en media sonrisa. El resto es historia.    Eva y yo nos acercamos al puesto de la anciana, un mujer muy menuda. Los dos nos miramos y estuvimos tentados de hacer una foto a su rostro surcado de arrugas, su cabello gris recogido y su ropa de hace cien años. La mujer parecía salida de un cuento ruso sobre brujas. Pero Mária no tenía ojos para ella, sólo para un personaje pelirrojo y travieso, del que...

¿Y yo cómo me bajo del autobús?

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Anoche, al bajar del autobús, me encontré con esta sorpresa. ¡Vaya contenedor bien situado! Lo curioso, es que existe otro contenedor de la recogida de basuras municipal unos metros más allá. Por lo tanto, desconozco si este también es de Valoriza o es privado. Sea como sea, no puede estar en la parada.

El Viejo Logan

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  Leo mucho últimamente, y quizás por eso no me da tiempo a escribir demasiado, bueno a escribir demasiado más allá de lo que estoy hacieno en Pumuky Viajero . Entre mis lecturas, varios libros al mismo tiempo, y algún cómic. He decidido hacer algún comentario por lo menos por aquí de las lecturas que acabo. Poco a poco, vamos a recuperar el blog y la crítica. Comenzaré por un cómic, por El Viejo Logan. Paseaba el otro día por el Casco y me topé con la tienda de cómics, Nivel 426. Entré y no había demasiado que me llamara la atención. Pero revisándolo todo, cogí el tomo del Viejo Logan. Había oído mucho hablar de él y pensé que era un buen momento para pillarlo. Juan Carlos, el dueño de la tienda me dijo que era una buena aventura, a lo Mad Max, y que lo bueno que tenía era que se leía solo, en cuando que tuvieras un par de horas, lo acababas. Fueron unos comentarios de lo más acertados. El Viejo Logan es un road-comic, si no existe el término, me lo invento, muy adictiv...