Medianoche en París
La película que más me ha llenado de Woody Allen, de las que he visto hasta el momento, es precisamente la que menos parece gustar a mucha gente, Vicky, Cristina, Barcelona; a partir de ahí, haceros una idea de mis gustos. Habitualmente, cada vez que saca una peli nueva, voy al cine con Meri. Acabamos de ver la última, Medianoche en París, y en como tónica general, me ha gustado bastante. Medianoche en París es un cuento de hadas, una historia atemporal, en la que Allen se torna un fricky a lo Kevin Smith, pero en culto. Se trata de un repaso a la imagen parisina de todos los tiempos. El bonito cuento no profundiza tanto en los personajes como la obra filmada en España; ni siquiera en la obra de los artistas representados. Es una cómica sucesión de gags y de vistas monumentales de París. Y demuestra que en realidad el arte de la Ciudad de la Luz no se debe a sus vecinos, sino a españoles y americanos. De lo menos bueno, decir que los actores (sobre todo el prota, pero también Pablo y L...