Transsiberian
Creo que la tarde que fui a ver Transsiberian fue una de las más gélidas de mi vida. Así que para evitar el frío, nos metimos en el cine. ¡Pues menuda peli fuimos a elegir para evitar el frío! Del cine salimos con mucho frío interior y con mucho estrés. Tuvimos que ir corriendo a tomarnos un té. A priori, te imaginas de Transsiberian es una peli para pasar el rato. Su título tiene un no sé qué que te hace imaginar que va a haber un asesinato y una investigación a lo Agatha Christie. Pues no, bueno sí y no. Transsiberian comienza despacito, para poco a poco, como un tren, ir subiendo en velocidad. Cuando crees que va a acabar, sólo se produce otra vuelta de tuerca, hasta que terminas deseando que todo termine, porque crees que ya no les puede pasar nada más a los protagonistas, y también por la salud de tu corazón. Personalmente, me reí mucho cuando clavaban a la perfección a los responsables de los transportes de los países del este. Me acordé mucho de los de Estonia, Letonia y Lituan...