Luces, sombras y anécdotas de una declaración de Hacienda
Acabo de llegar de hacer la declaración de Hacienda y, voy a comenzar por lo positivo: he acabado gratamente sorprendido del buen tono del empleado de la Agencia Tributaria que me ha hecho las gestiones. Incluso, me ha recomendado que, si vuelvo a hacer el Camino de Santiago o entro a la Catedral de Toledo, coja los CIF y justificantes para la siguiente declaración, porque eso desgrava. La verdad es que durante los últimos años he tenido anécdotas de todo tipo en las declaraciones. Siempre cojo cita previa para que me hagan la declaración en la propia Agencia, y me ha pasado de todo. Todavía no llego a entender cómo es posible que, teniendo calculadoras, algunos empleados hagan las cuentas a mano. Hace unos años, tuve que corregir en dos ocasiones a uno, porque estaba haciendo las cuentas mal. Y le pedí que, por favor, utilizara la calculadora. Increíble. ¿El año pasado? Hacienda me hizo una paralela. ¿Razón? porque la empleada, muy agradable también, por cierto, me sumó la subs...