Una lástima, porque este fue de los reportajes de conventos que más me gustó, pero en Localia sólo me grabaron tres minutos del mismo, que aquí cuelgo.
Con motivo del conflicto del nuevo conflicto en Gaza parece que todo el mundo tiene que opinar. Tantas opiniones hay, que a punto estamos de un conflicto internacional, tras el intercambio de mensajes entre la Embajada de Israel y el Gobierno de España. Como bien ha recordado este último, en una democracia hay libertad de expresión, cualquiera puede dar su parecer. Lo que yo echo en falta aquí, como en tantos otros extremos, es que las opiniones estén fundadas en conocimiento, no solo en filias y fobias. Una cosa son los crímenes de guerra, de los que cada uno debería rendir cuentas ante la Justicia, y otra las causas y las soluciones de un conflicto que se viene alargando durante demasiado tiempo. Comencemos por el principio. Durante los últimos días se está haciendo viral un mapa de National Geographic de 1948 en el que, efectivamente, no existe Israel. En esta postal que publico más arriba, circulada en 1905, este monte Tabor, situado en la baja Galilea, lo que hoy es Israel, viene ...
Esta ciudad es así: ensalza a cuatro pelagatos, pero se olvida de sus vecinos realmente importantes. ¿Cuántas veces se ha hablado de dedicar un pequeño museo a Federico Martín Bahamontes? Pues qué mejor lugar que su antigua tienda. Pero no va a poder ser, al menos no sin un gran desembolso de dinero. Porque en la tienda de bicicletas de Bahamontes se va a abrir un gran supermercado chino. Un grupo de hosteleros jóvenes toledanos, de los ajenos a la mafia que aquí hay, intentó hace unos meses crear en este espacio un café teatro. Pero el Ayuntamiento se lo denegó. ¿La razón? Oficialmente porque está demasiado cerca de Sithons. En fin, que entre unas cosas y otras, ya no queda en el local de Bahamontes ni su nombre. Seguro que cuando Fede muera, se le erigirá una placa junto a su antiguo hogar. Será, seguro, la plaza de la Magdalena, dedicada a Federico Martín Bahamontes. Pero es posible que para entonces se conozca también el lugar como 'plaza de los chinos'.
Tengo ante todo que romper una lanza ante los nuevos hosteleros toledanos. Vamos, que la hostelería toledana, creo, está cambiando, y más que debe cambiar en las próximas elecciones. Está llegando gente nueva, con nuevas ideas, con ganas de hacer cosas por sus negocios y por su ciudad. A riesgo de que los gerifaltes vuelvan a amenazarme con pegarme, diré que ese es el futuro de los hosteleros en la ciudad. El futuro es de los que no dicen aquello de que 'una fuente en la puerta te quita negocio', porque saben que una fuente, y dos o tres locales más lo que hacen es atraer clientes. En fin, lo que digo, nuevas mentalidades. Dicho esto, también cuento que me ha vuelto a pasar. Quizás la culpa sea mía, por seguir probando nuevos locales... El hecho es que este mediodía, doce de la mañana con puntualidad insultante, un compañero de trabajo y yo hemos entrado en un bar que nunca había visitado y al que nunca voy a volver. Está, para más señas, en Venancio González. Detrás del mostr...
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